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El Rev. Robin Hoover platica con estudiantes en el edificio Kremen Education sobre la frontera de los EE.UU y México el 30 de Marzo del 2017. (Daniel Avalos/The Collegian)

Reverendo ofrece una alternativa política de inmigración

El Rev. Robin Hoover le dijo a una audiencia de Fresno State el 30 de marzo que un sistema de inmigración más humano y económicamente integrado se encuentra en otorgar visas, las cuales ayudarían a emigrantes andar en el país libremente.

Hoover habló sobre el “Reportaje de la Frontera”, “Report from the Border” en inglés, como parte de la Serie de Discursos por parte del departamento de estudios chicanos y latinoamericanos.

Hoover, de acuerdo con El Centro para las Humanidades, fue el primer ganador no mexicano del Premio Nacional de los Derechos Humanos. El premio fue otorgado por la Comisión Nacional de los Derechos de México en Los Pinos – donde está localizada la oficina presidencial – mientras su amigo y actual profesor de politología Kenneth N. Hansen asistió. Hoover visitó Fresno State hace 11 años, cuando habló en un foro de inmigración.

Hoover tiene un doctorado en politología con enfoque en la subdisciplina de religión y teoría política. A través de su educación, ha desarrollado lo que algunos politólogos llaman una alternativa bien formada a la actual política de inmigración de los EE. UU.

La alternativa significativamente reduciría la cantidad de muertes de emigrantes intentando cruzar la frontera en algunas de las regiones más peligrosas. De acuerdo a Hoover, la posibilidad de morir en el intento de emigrar a los EE. UU. es cinco veces más probable desde el año 2000.

En su libro, “Creating Humane Borders: a migration ethic”, cubre temas como The Hoover Plan, su propuesta de inmigración.

Después de la proyección de “La Barda” un documental de HBO de Rory Kennedy, Hoover explicó su propuesta para una política de inmigración alternativa.

La alternativa de Hoover se ideó a base de años en estar en contacto con los emigrantes. Mediante estas interacciones con los emigrantes, la mayor parte de México y Centroamérica, ha descubierto que muchos de estos individuos sólo desean vivir en los EE. UU. no más de tres años. Este plazo se basa en correlación al tiempo que se necesitaría para generar una cantidad aceptable de ingresos y regresar a su país de origen.

El muro, construido mediante la ley Secure Fence Act de 2006, ha hecho lo opuesto a su propósito. Ha impedido que los inmigrantes salgan del país, dijo Hoover. Aproximadamente el 43 por ciento de la población indocumentada en los EE. UU. se queda después de que se hayan vencido sus visas, él dijo.

Su propuesta tiene dos aproximaciones basadas en la situación del individuo – una para la población indocumentada ya en los EE. UU. y otra para aquellos con el único propósito de trabajar en los EE. UU. Ambas otorgarían visas, y así les quitaría sus estatus como persona indocumentada.

Para la población indocumentada ya en los EE. UU., esta propuesta incluye: entrevistar a la persona indocumentada; asignar una visa de dos a 12 años basándose en necesidad y cuotas de los EE. UU.; requerir un permiso para conducir, cumplimiento de seguro de auto y de salud; comenzar el proceso de naturalización, el cual se puede hacer in absentia; y permitir aquellos con visas a viajar, comprar automóviles, casas y empezar compañías entre otros privilegios.

Para aquellos que sólo quieren trabajar en los EE. UU., esta propuesta incluye: cuotas del Departamento de Trabajo de los Estados Unidos para visas de dos años sólo para México, Honduras, Guatemala y El Salvador; revisión de antecedentes por parte del país del individuo; abrir una cuenta de seguridad con el Servicio de Impuestos Internos de $5,500; descontar el 10 por ciento del salario bruto y agregarlo a la cuenta cada periodo de remuneración; la cuenta se acumula por dos años; cuando la visa se vence, el inmigrante debe trasladar los fondos electrónicamente y regresar a su país.

Hoover, sus colegas y algunos oficiales del gobierno están de acuerdo que esta propuesta puede ser una verdadera alternativa a la actual política de inmigración. Esta posiblemente podría aumentar la seguridad nacional; reducir, considerablemente, los ingresos del cartel mexicano debido a que el uso del dinero se usaría para la legalización y no para el contrabando de personas; y reduciría el número de muertos a consecuencia del intento en cruzar la frontera, él dijo.

Aunque Hoover dijo que no cree que su propuesta de inmigración será considerada por la actual administración, él cree que una reforma migratoria puede ocurrir dentro de un periodo de tres décadas. Hasta entonces, su consejo para los estudiantes es aprender más sobre la inmigración y “aprenderla bien”.